domingo, 27 de abril de 2008

ARTE POÉTICA (VISIÓN LOCAL)

La lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
(ALEJANDRA PIZARNIK)


i.

Nómbrame un solo nombre detrás del poder, que los punks se engrifan ante la palabra sistema. Pues son los poetas, los podetas y las poetas como dicen los mejicanos, como son las poetas mejicanas, poetas femenino y masculina, son los que ilustran esa grieta de la histérica Historya que los académicos dedicados a regir las palabras no pueden llenar ni a vómitos porque no vomitan porque no toman demasiado no se embriagan ni tienen enfermedades estomacales -como si estuvieran resguardados por obispos: los mejores ujieres de la castidad- no comen ni una sola papafrita. Y van a entrar a la escena doñas y dones poetas para suscribirse a la repartición y recibir la tajada de cinta presidencial que les toca, viviendo a expensas del fisco de concursos de talleres carísimos o contratados por editoriales catalanas, nunca he leído un haiku decente. Será que, poetas, no pueden inflarse los pulmones con un bombín semántico. O es el oh-corazón el que cobija los súper sentimientos; vamos leyendo de todo poetas vamos no sean flojos que la ciencia a nadie le ha sacado roncha más grande que la falla de San Andrés. Poetas del cielo y de la tierra que entran a la materia gris del planeta, que para el caso no es cerebro ni meninge sino una densa capa de esmog y aún así entran a llenarse de mentiras los pulmones. Mentiras como las advertencias en las cajetillas de cigarrillo o todas las leyes y constituciones de la gran nación. Y luego de respirarla poetas ingresan la palabra asemada / contaminada, y viaja 13 pulsiones de aire por minuto, de los bronquiolos a los capilares sanguíneos y de ahí al cerebro, SNC, terminaciones nerviosas, movimientos de la mano que sostiene un lápiz o teclea un laptop. La palabra que miente siempre.


ii.

Veamos: Con qué verso se conjuga la laxitud de las hojas de té mojadas. Con qué la sangre la costra, la caída de una bomba encima de un rostro de miles de rostros en provincias donde ni siquiera se piensa por qué hay celdas horcas y salones de honor; provincias solamente rotuladas por el sonido de un órgano de iglesia, universidades católicas, cruces y panzas, dilemas multimedia. Habrá un paisaje, lo digo como pregunta, como una interrogante de terror cuya certeza (la mía) se acerca y se jotea a la desilusión, al no sin cartel. Un paisaje, digo, que pueda asimilarse a una pena a un dolor a una llaga. Qué palabra puede multiplicar el orgasmo individual. Hacer saber a los que se toman de la mano en la misa y en la Marcha que tal vez hay una sensación plural.

Quizás es necesario aclarar que no tenemos cortacartones en la mano derecha y el antebrazo izquierdo como una pintura de Pollock. Al menos no porque no podamos decir lo que pensamos, no porque el lenguaje nos quedó chico. No / No es cabizbajo, no es verde ni rojo ni gris el cemento ni los pastos ni los aires ni los aviones comerciales que atraviesan oceanitos y terremotos. No es adjetivo el abismo entre la neurona conectada a la red de serotonina y una palabra, acaso imagen de color, acaso onda con frecuencia que se puede aumentar disminuir o detener según la abertura de los labios. Qué fonología qué lingüística trasunta el sonido del violín arpegiado un vals de Shostakovich una anónima melodía (bloq mayús) del balcán único el Magreb el subcontinente indio. La tecla esc del teclado que compré en el Persa.


iii.

Se corean versos al abrazo de un vino sin vaso. Mujeres y hombres jóvenes bebiendo de una botella en uno de esos rincones de los lugares que están cerrados por la noche los días de eclipse. Mi abuelo nunca probó un Concha y Toro. Pero cuando los empresarios chilenos pinochetistas exportaron vinos high school a Inglaterra, los exiliados chilenos iniciaron una campaña de boicot que los ingleses siguieron al pie de la letra, is the english way, y cuando los empresarios chilenos se dieron cuenta de que fracasaba su negocio tuvieron que vender los productos en remates, y en esos remates los únicos que fueron a comprar los Concha y Toro a £2 fueron los exiliados chilenos. Así sin bochorno, is the chilean way. Et je vais dire pas autre chose en contre la patrie, allons enfants. Vuestros nombres, valientes…

El coito es el único método de reproducción de los poetas la convicción lejos. Hileras de hombres masturbándose en un paso sobre nivel de la carretera panamericana, fecunda womb in vitro de los parabrisas los camiones de la merca el gran transporte y había quienes con virtud chilena y vocación poética pensaban que era el cobre el alimento de la patria. Pero la poesía no es vocación ni destino. Si viviera en Bután o me supiera algún pasaje del Tao Te King, diría que es un camino, uno de dos, y el otro es la oficina pero del orgasmo quién se acuerda. Ojalá todos los González fueran Parra, récord si se acuerdan que la hermana mayor de Nicanor se llamaba algo así como Manzanilla o Naranja o Morada. Ahora fuma en el agua Deep Violeta la madre del cordero degollado del gato en la carnicería y de los huachos culiados que siguen haciendo trova.


iv.

Me detengo a pensar en el mártir, palabra muy parecida a mástil y a la vez a mastín. Si hasta el verso es lastre del patriarcado. No hay verso mamá, esos pocos poetas lúcidos y desesperados también eran artistas visuales y rompieron la tela del óleo que pintaban. -abre signo de interrogación- Algún idioma no está exento de deudas para con el óvulo, cierre signo. Que mirar a una mujer cagar no es un acto extraterrestre y un huachaca me haría una paya macho con la imajen. Injenieros de la palabra, obreros subcontratados de la métrica rota y violada (Whitman y varios españoles se hicieron famosos metiéndoselo por detrás al endecasílabo) y aunque es fácil ser irónico también lo es ser anacrónico, futurista, jefe de vanguardia, el siglo veinte estuvo lleno de Andrebretones de todas las naciones. Yo no me persigno ante Rilke ni Rimbaud ni William Blake. No soy poeta aunque a veces escriba poemas, así y todo no me paso de la rayuela peluda salvo para el cura JMI Langlois. El que no salta es opusdéi.

Durruti no conoció el cable USB. Teillier estaba casi afásico cuando Warnken lo entrevistó (para que los alcohólicos no blasfemen del tetrahidrocannabinol). A ver si alguien me dice que a Neruda le dieron el Nobel por su Incitación al Nixonicidio. Yo creo que para los poetas puede ser nefasto leer a Rodrigo Lira.

Todos nos quedamos pegados en alguna práctica viciosa. Favor no abusar, que lo patético es lo que me causa más gracia cuando cacho que la volá no va padelante.


(Abril de 2008)